MURCIA

De Archena a Caravaca de la Cruz, un viaje introspectivo

Os proponemos un viaje introspectivo que une pasado y presente, siguiendo las aguas del manantial del Balneario de Archena y del río Segura. El recorrido nos lleva entre naturaleza y vestigios de la antigua ingeniería, paseando por el último valle morisco de la península, abrazado por el Segura, río que da vida y fertilidad a este enclave entre montañas áridas y agrestes, como un oasis en pleno desierto.

Tras esta experiencia, en conexión con el agua y con la entrañable esencia de los pueblos del Valle de Ricote —Archena, Villanueva del Segura, Ulea, Ojós, Ricote, Blanca y Abarán— cada uno con carácter propio, llegamos a Cieza, tierra madre del melocotón y Puerta Norte del valle. Desde aquí ascendemos a una de las zonas más montañosas de la región: Calasparra, donde las plantaciones de arroz crean bucólicos paisajes ligados a la ruta del agua e invitan a reflexionar sobre las etapas de la vida.

El camino continúa hacia Moratalla, antigua encomienda de los caballeros de la Orden de Santiago. Esta villa amurallada, bañada por tres ríos que nacen de las nieves invernales, fusiona historia, naturaleza y geología en un entorno que invita a soñar.

La travesía culmina en Caravaca de la Cruz, una de las cinco Ciudades Santas del mundo. Allí, energía y espiritualidad se entrelazan para ofrecer al peregrino la recompensa de este viaje interior, símbolo de valentía y de encuentro con uno mismo, en un escenario marcado por la belleza, la historia y la memoria de los lugares recorridos.